III
TE LIBERO DE MÍ.
ME LIBERO DE TI.
¡Cuánta angustia
que encierra la
pertenencia!
Las veces que
se puede elegir
(porque no hemos
nacido con esa
sangre que nos tira)
todas las veces podríamos
estar atentos a elegir
y a disfrutar,
del aire que nos rodea.
Donde hay aire alguien podría acercarse.
No confundáis...
Amar es pura libertar
de respirar...