I
Vale, dios.
Acepto el desafío de la nada.
Acepto deambular desnuda de recuerdos
donde nadie me espera.
Acepto ser una anónima
una vez más junto al olvido de los no aceptados.
Acepto una y mil veces ser un recuerdo casual
en la mente de nadie.
Una esperanza del amor.
Tiraré las historias al retrete
y caminaré hacia ti
esa niebla que es sólo
desafío de valientes.
Acepto deshacerme de
todas mis pieles y poros
impertinentes y vírgenes.
No has sido tocado
por esta mancha
que es vivir en la tierra.
Está bien dios,
me quedo sola,
acaso...
¿asi no he estado siempre?
Sin la última ilusión
deambularé por las calles,
mientras las estrellas se apagan
para todos...
13-7-2009